Rodrigo Rato ha reconocido que se equivocó al acogerse a la amnistía fiscal de 2012

12 de abril de 2024 – Acusa nuevamente y se muestra desafiante con la Fiscalía.

El ex vicepresidente del Gobierno con José María Aznar (PP), Rodrigo Rato, ha reconocido que se equivocó al acogerse a la amnistía fiscal aprobada por Mariano Rajoy en 2012. Ese movimiento fue el que propició el inicio de la causa que ahora juzga a Rato, y para el que la Fiscalía pide una condena de más de 70 años de prisión.

Este jueves Rodrigo Rato ha comparecido por segundo día consecutivo en la Audiencia Provincial de Madrid en el juicio sobre el presunto origen ilícito de su fortuna. En la misma línea que en la sesión anterior, el exvicepresidente ha negado las irregularidades sobre su patrimonio, al tiempo que ha vuelto a cargar contra la Fiscalía, que le acusa de 11 delitos fiscales, de blanqueo de capitales y de corrupción entre particulares, y pide para él una pena de más de 70 años de cárcel.

Durante el turno de preguntas de su abogada, Rato a reconocido que se equivocó al acogerse a la amnistía fiscal aprobada por Rajoy en 2012. “¿Qué quería aflorar con la regularización?”, preguntaba la letrada, tras lo cual el acusado señalaba que, al regresar a España en 2008 tras su etapa al frente del FMI tenía tres sociedades en el extranjero y, pese a que “no tenía una sensación de estar ocultando nada, más que la titularidad”, pensó que la amnistía era “el camino más fácil” para aflorar esos fondos. “Me equivoqué”, ha confesado ante el tribunal.

Sin embargo, la Fiscalía Anticorrupción sostiene que, “lejos de haber regularizado (fondos) ni administrativa ni, menos aún, penalmente”, se acogió a la amnistía fiscal “como un vehículo de blanqueamiento o limpieza de las ilícitas cuotas defraudadas que arrastraba desde hacía años por su patrimonio exterior”.

Además, añade que Rato únicamente declaró ser propietario de una de las empresas, pero “omitió cualquier referencia a otras sociedades”. De la misma manera, el Ministerio Público insiste en que las cantidades que el ex vicepresidente ocultó a Hacienda fueron objeto de “mecánicas de blanqueo”, empleando “cuentas opacas” y “trust” financieros.

Por su parte, el acusado insistió en negar las irregularidades y acusó a la Fiscalía de llevar a cabo contra él “prácticas inquisitoriales”, de promover una “ficción impresentable” y de utilizar “lo que le viene bien para la teoría del tesoro oculto”. “La impunidad con la que actúa es tremenda”, aseguraba el expresidente de Bankia.

Ante las palabras de Rato, la fiscal señaló que, “apuntar directamente a esta acusación… creo que se nos debe el debido respeto. Y lo reclamamos”. Por su parte, el acusado espetaba: “El respeto se gana. Y después de nueve años tengo el respeto por usted que tengo que tener. Vamos a poner a cada uno en su sitio”. Finalmente, la presidenta del tribunal zanjaba la disputa asegurando que no iba a tolerar “ese tipo de discusiones”, y diciéndole a la fiscal que, “si el acusado le falta al respeto yo me ocuparé, pero hasta ahora no lo ha hecho”.

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