La UE excluye a Estados Unidos de su lista negra a pesar de ser el mayor centro de blanqueo de capitales del mundo

23 de octubre de 2022 – Determinados estados de los Estados Unidos, como Dakota del Sur, Wyoming o Delaware, ya gestionan más de 500.000 millones de dólares a través de una industria fiduciaria que garantiza el secreto a las grandes fortunas del mundo.

l Consejo de Europa decidió recientemente que se añadieran una serie de territorios a la exigua lista de paraísos fiscales de la Unión Europea, lo que eufemísticamente llaman en Bruselas «países no cooperadores a efectos fiscales». Esa lista, en la actualidad, está formada por: Samoa Americana, Anguila, Bahamas, Fiyi, Guam, Palaos, Panamá, Samoa, Trinidad y Tobago, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes de los Estados Unidos y Vanuatu.

Sólo por sentido común, resulta absolutamente sorprendente que nombres como Gibraltar, Islas Caimán, Emiratos Árabes, Estados Unidos, Irlanda, Países Bajos, Luxemburgo o Liechtenstein no se encuentren en esta lista, cuando son la vía de escape de las multinacionales y las grandes fortunas para esconder su dinero. Esto tiene una repercusión en el funcionamiento y en el estado del bienestar de los países miembros de la UE.

Estados Unidos, el mayor centro de blanqueo del mundo

En las últimas décadas, diferentes estados de Estados Unidos han implementado una serie de leyes que protegen y fomentan el blanqueo de capitales de las grandes fortunas mundiales. Nadie ha hecho nada para frenarlo y la Unión Europea, por supuesto, tampoco ha incluido al país norteamericano en su lista negra de paraísos fiscales.

Todo este proceso, además, se ha dado en medio de una hipocresía imperial. El propio gobierno federal de los Estados Unidos ha condenado durante mucho tiempo los paraísos fiscales, donde las reglas fiscales laxas atrajeron a oligarcas, magnates de los negocios y cleptócratas.

Un documento del Departamento de Estado señala que «negar a las personas corruptas el acceso a los sistemas financieros de Estados Unidos y del mundo envía un fuerte mensaje sobre nuestros valores y demuestra de manera significativa que hay consecuencias para quienes se involucran en la corrupción».

En 2018, Estados Unidos presionó con éxito a las Bahamas para que aprobara una legislación radical que exige que las empresas y ciertos fideicomisos declaren la propiedad en un registro gubernamental centralizado. En 2021, el Departamento de Estado publicó una lista de 353 «actores corruptos y antidemocráticos» de Guatemala, Honduras y El Salvador.

Sin embargo, a lo largo de los años, mientras Estados Unidos presionaba a las Bahamas, Suiza y Nauru para cambiaran sus legislaciones fiscales, los líderes políticos de Wyoming, con la esperanza de poder generar empleos y aumentar los ingresos estatales, aprobaron una legislación para abrir la puerta al dinero sospechoso o, directamente, al dinero negro. Así renació el Cowboy Cocktail, una herramienta de secreto financiero ofrecida a los ricos del mundo que buscan ocultar, invertir y gastar su dinero con un nivel de anonimato de una efectividad que supera a la gran mayoría de paraísos fiscales.

A este territorio norteamericano ha llegado dinero en efectivo de millonarios y multimillonarios de todo el mundo. Las compañías fiduciarias en Wyoming administran en la actualidad, al menos, 31.500 millones de dólares en activos, según los datos oficiales.

Otros estados, incluidos Dakota del Sur y Delaware, pronto siguieron el ejemplo de Wyoming y desde entonces han eclipsado al estado como paraíso fiscal. Hoy en día, las empresas fiduciarias de Dakota del Sur, ahora denominadas «El Gran Caimán de las Grandes Llanuras» gracias a las leyes estatales que facilitan de manera similar el secreto, administran 360.000 millones de dólares. De hecho, en 2020, 17 de las 20 jurisdicciones menos restrictivas del mundo para fideicomisos eran estados estadounidenses, según un informe del catedrático israelí Adam Hofri-Winogradow.

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