El depósito judicial de Almería custodia 137 vehículos implicados en delitos de blanqueo y drogas

14 de octubre de 2021 – Los retrasos con las órdenes judiciales para sacar los coches hace que haya 600 automóviles ocupando una plaza en la localidad de Mengíbar.

El coche de alta gama –con nombres de marca de sobra conocidos– relacionado con casos de blanqueo de capitales, motocicletas de ‘trapicheo’ de droga, furgonetas o camiones que transportan kilos y kilos de cocaína o tabletas de hachís de norte a sur del país. Si son cazados en Almería y los lleva el juzgado de turno en la Comunidad, ¿qué ocurre con estos vehículos? Van a parar a Jaén.

En concreto, a Mengíbar, o al nuevo depósito judicial, el tercero de la región que, además, tiene capacidad de custodiar narcolanchas que hayan sido incautadas por orden del juez en el Campo de Gibraltar. Así, las instalaciones empezaron a dar servicio desde el 1 de marzo a los juzgados de la zona tras la puesta en marcha por parte de La Consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local el primer depósito judicial de Andalucía con este objetivo. Una situación de acumulación «insostenible» que en Jaén encuentra solución.

Actualmente, hay unas 600 plazas ocupadas. De Almería, pertenecen 137 vehículos «Es la medida estándar, como nos regimos en el depósito público de Sevilla que funciona a alta carga», explica Miguel Ángel Reyes, director general de Infraestructuras Judiciales y Modernización Digital. La diferencia de este depósito es que cuenta, por contrato, con dimensiones para albergar embarcaciones y hasta narcolanchas.

Sin embargo, «en Mengíbar no hay ni ha habido ninguna lancha de este estilo», destaca Reyes. La causa es la naturaleza del vehículo, considerado «objeto prohibido», fuerza a su destrucción «inmediata». «En ocasiones pueden tardar un par de días, así que es necesario contar con un lugar donde depositarlo», explica, aunque hay ocasiones en que la tramitación, el papeleo en los juzgados o la actuación de los Cuerpos y Fuerzas del Estado sin una orden judicial, es decir, de oficio hace que este depósito se alargue más tiempo, hasta semanas. De ahí, por ejemplo, la razón de las narcolanchas «apiladas» en Sevilla frente a un colegio. «Nosotros actuamos en los depósito por orden judicial, es lo que deben presentar también las empresas para cobrar por sus servicios», recuerda el director general de Infraestructuras Judiciales andaluz, por lo que la documentación es «clave».

Señala que desde la Junta interceden con las audiencias provinciales para «agilizar» la orden de destrucción de vehículo, pues hay casos que llevan hasta 15 años sin moverse en una nave industrial. «Han perdido su valor, ni siquiera se pueden usar como resarcimiento económico», apunta.

Y es que en ese tiempo, la única obligación del depósito es, precisamente, ser custodio de los vehículos, no de su funcionalidad, así que no se toca el aceite, el motor o la batería. «Trabajamos por requerimiento judicial, si la Policía o Guardia Civil vienen con uno para buscar huellas o lo que necesite, nosotros solo les abrimos las puertas, es lo que tenemos que hacer», indica. Por ello, «es esencial que todos trabajamos a una y liberar espacio».

Las instalaciones ubicadas en Mengíbar cuentan con un terreno de 16.435 metros cuadrados en el polígono industrial, distribuido en diferentes sectores, en los que se tiene en cuenta los tipos de bienes que hay que custodiar. De ellos, se dispone de un sector de 7.640 metros cuadrados destinado a depositar las embarcaciones que intervienen en las operaciones.

La zona de automóviles cuenta, además, con una nave de 480 metros cuadrados en la que se custodiarán los vehículos de alta gama o aquellos que puedan perder mucho valor por estar estacionados en el exterior. La entidad mercantil encargada es Trans-Asistencia de la Chica S.L. con un contrato por un importe de 797.511 euros y tiene una duración de tres años, prorrogables otros dos.

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