¿Quién es Paul Oswald Morani, el “cerebro” de una supuesta operación millonaria de lavado de dinero entre Argentina y Miami?

15 de junio de 2024 – El empresario llevaba a cabo un meticuloso esquema para mover grandes fondos hacia Estados Unidos; antes estuvo acusado por homicidio culposo y tuvo un incidente en una causa por drogas.

Paul Oswald Morani se ha convertido en una figura central en uno de los mayores escándalos financieros recientes que involucra el desvío de 350 millones de dólares desde Argentina a empresas fantasma en Miami, Estados Unidos. La operación, que ha captado la atención de las autoridades de ambos países, resalta no solo por la cantidad de dinero involucrado, sino también por la sofisticación de los métodos utilizados para el lavado del mismo.

Los inicios de Morani y su entrada en el mundo de las finanzas

Morani es un empresario de 56 años nacido el 20 de agosto de 1967 en Nueva York que comenzó su carrera en el sector naviero y de transporte internacional. Sin embargo, según documentos judiciales, sus actividades legítimas pronto dieron paso a un complejo esquema de lavado de dinero. El presunto evasor, junto con su socia y presunta pareja María Eugenia Delannoy, aprovecharon la crisis económica de Argentina para desviar fondos masivos hacia Estados Unidos.

El esquema de Morani involucraba la creación de múltiples empresas fantasma presentadas como compañías navieras. Estas firmas, registradas en el sur de Florida y Delaware, recibieron enormes sumas de dinero provenientes de Argentina. Entre 2018 y 2021, ingresaron aproximadamente US$350 millones a las cuentas bancarias asociadas a este hombre y sus entidades corporativas.

Las empresas de Morani, a pesar de su aparente magnitud, mostraban signos de inactividad. Según la investigación, no registraban salarios ni ingresos significativos, mientras que los registros de aduanas evidenciaban una mínima actividad de importación y exportación. Esto llevó a las autoridades a concluir que se trataba de corporaciones ficticias creadas exclusivamente para mover dinero de manera ilegal.

El caso comenzó a ganar importancia en 2019, cuando las autoridades estadounidenses empezaron a seguir el rastro de un sospechoso brasileño involucrado en el tráfico de drogas. Durante esta investigación, descubrieron que una de las empresas de Morani estaba siendo utilizada para transferir dinero en nombre del sospechoso. Esto llevó a una revisión más profunda de las actividades financieras de sus compañías.

En marzo de 2023, los fiscales del Distrito Sur de Florida acusaron formalmente a Morani de conspiración para lavar dinero. Las autoridades alegan que, además de las transferencias ilegales, el acusado utilizó parte de los fondos para adquirir un lujoso condominio en Miami Beach, valorado en US$2,3 millones. También se descubrió que Morani y su socio mantenían alrededor de US$18 millones en cuentas de Morgan Stanley.

La conexión argentina de Paul Oswald Morani

María Eugenia Delannoy, residente en el exclusivo country Santa Bárbara en Tigre, Argentina, fue arrestada por su participación en el esquema. Hasta su aprehensión, la mujer llevaba una vida aparentemente normal y tranquila, sin levantar sospechas entre sus vecinos. Según la Policía Federal Argentina (PFA), trabajaba estrechamente con Morani, facilitando las transferencias de dinero desde Argentina hacia las cuentas bancarias en Estados Unidos.

Las causas judiciales de Paul Oswald Morani en Argentina

El 9 de diciembre de 2015, Morani fue sobreseído en una causa por homicidio culposo en Argentina. De acuerdo al fallo, la investigación no llegó a su fin y el caso prescribió. Ahora, se encuentra detenido en Miami, a la espera afrontar un juicio en los próximos meses, mientras las investigaciones continúan.

Además, el 30 de marzo de 2023, tuvo un incidente judicial según un expediente radicado en Goya, Corrientes, relacionado con la ley antidrogas 23.737 y el lavado de activos. Una camioneta Toyota Hilux de su propiedad fue secuestrada en el marco de una causa por tenencia de estupefacientes para la venta y lavado de activo que se le inició a otra persona que conducía el rodado, según consta en fallos de la Justicia argentina.

El vehículo pertenecía a Oswald desde 2018. El estadounidense no estuvo imputado en esta causa, al menos según los fallos publicados por la Justicia Federal argentina.

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